Sofía Conti aka Flaca es una argentina migrante de 24 años que se ha ganado a pulso un nombre en el panorama urbano español. De pinchar en pequeños clubs a realizar una gira latinoamericana, tener un set en una Boiler Room y formar parte del cartel del Tomorrowland, esta DJ trae perreo, fuerza y discurso a una escena que lo necesitaba. Además es miembro del colectivo CHICA, grupo femenino de DJs que busca generar espacios seguros e inclusivos desde diferentes miradas.

El año pasado llegó por primera vez a Perú de la mano de la productora Ronroneo666 que tenía previsto volver a traerla en marzo pero el coronavirus alteró todos los planes. Hablamos de esto y de muchas otras cosas con una de las DJs urbanas más importantes del momento.

Entrevista por Luis Zari.

Creo que la cuarentena te agarró en plena gira latinoamericana y aun así, sacaste “Un cuadro DJ SET” de puro perreo… cómo te ha tocado y has gestionado esta pandemia?

Fatal. Lo he llevado fatal. Ahora estoy bien pero al principio fue muy heavy porque estaba en plena gira latinoamericana que obviamente me hacía mucha ilusión, y aparte también tenía viajes planeados, iba a ir a Machu Picchu, iba volver a Lima… Yo ya había estado de gira en latam en octubre pero no había tenido tiempo de estar bien y viajar, me hacía mucha ilusión. Tuve que cancelar todo y volver, además de cancelar las fechas que tenía en Europa, un montón de incertidumbre. Hice un cuadro DJ SET la semana antes de volar a España y luego estuve dos o tres semanas sin tocar nada de música porque estaba completamente bloqueada. Ahora me encuentro mejor pero al principio fue.. ¡qué!

¿Qué tal la experiencia en Lima el año pasado? ¿Qué sabor te dejó la ciudad?

Me quedé con muchísimas ganas de conocerla mejor porque estuve muy poquitas horas, no estuve casi en el centro centro pero me pareció muy bonita y preciosa. Lo que echo mucho de menos de Latinoamérica es el lío ¿sabes?, así que en ciudades así me siento muy acogida, aparte el bolo fue increíble, la gente de ronroneo me trató genial, me llevaron a comer a sitios increíbles… ¡dios mío la comida!, en fin.

Bueno, es que eso podría ser otra entrevista, la comida peruana… pero cuéntame mejor qué diferencias hay en tocar, no solo en Lima sino en general en Latinoamérica y en España.

Pues es bastante diferente. Lo principal es que la gente baila muchísimo más, los hombres bailan mucho más. Aquí en España es como que los hombres heterosexuales tienen miedo de mover una cadera y en Latinoamérica es todo lo contrario… o mueves la cadera papi o no tienes chance.

Se te hizo más fácil empezar a mover a la gente en seguida…

Claro, claro. Además también puedo pinchar temas que son clásicos nuestros que en Europa no conocen tanto y que podría pinchar, pero yo quiero ese efecto de “puooh”.

Foto: Elisa Fernández

Formas parte de CHICA, un colectivo de DJ’s mujeres que tiene como objetivo generar espacios seguros y diversos. En Perú como referencia podrían estar las fiestas de bellaka2000. ¿Cómo se consigue un espacio seguro?

Desde mi experiencia, te tengo que decir que no es posible generar un espacio 100% seguro. Para generar un espacio 100% seguro tienes que ser dueño del lugar y como esto lo generamos personas del underground que no disponemos del capital suficiente como para ser dueños de un espacio, pues no podemos llegar a ese 100%. Hace falta la complicidad de todo el mundo, no es suficiente que la promotora, es decir CHICA, ronroneo666 o bellaka2000 tengan esa intención de generar un espacio seguro, sino que tiene que ser algo que esté cobijado por la discoteca, la gente de seguridad, la gente de la puerta, también a nivel institucional y público, si no hay un reglamento o un protocolo sobre qué hacer en situaciones de agresiones es difícil, aquí en Madrid no existe.

Es un trabajo que lo estamos haciendo desde plataformas underground que tenemos que tratar de ir escalando. Toda persona que viene a una de nuestras fiestas ya sabe a lo que viene, es lo que comunicamos todo el rato y luego durante la noche damos avisos con el micro sobre que es un espacio seguro libre de acciones racistas, machistas, homófobas… y que cualquier persona que se sobrepase se va a ir a la calle. Estamos atentas, la gente sabe quiénes somos nosotras y saben que pueden acudir a nosotras ante cualquier problema.

Esto me lleva a pensar en algo que has dicho en otras entrevistas sobre la posibilidad que has tenido de generar estos espacios debido a que tienes whitepassing (apariencia blanca) y por eso has conseguido acceder a ciertos sitios. ¿Hasta qué punto tiene responsabilidad un artista con privilegio en reconocerlo y hacer uso de él?

Justo estuve hablando de esto con Gadyola, que es una drag queen de Madrid. Estábamos hablando de la posición del artista en cuanto a representación, sobre todo a la hora de expresarse. Yo creo que no todo el mundo tiene que ser activista, pero creo que tenemos que tener una responsabilidad sobre todo si nos estamos lucrando con algo. Yo sé que tengo whitepassing y sé cuáles son mis privilegios porque he comido mierda, por migrante. Al final eso es lo que te enfrenta a las problemáticas que hay y te hace tomar conciencia. Si fuera de otra manera no sé si hubiera sido así. Yo siento esa responsabilidad, porque desde mi parte he vivido ciertas opresiones y soy consciente de las otras grandes opresiones que están ahí y de las que no quiero formar parte. Además es un tema que en España, no se está hablando, son conversaciones que se están empezando a dar hace muy poco.

Esto que dices es interesante porque creo que la discusión de si el reguetón es machista o no, es una discusión antigua y ya superada de alguna manera, así que creo que sería más interesante hablar de fetichización o exotización de la música latina sin ningún tipo de cuestionamiento, ¿lo ves así?

Esto es algo en donde no tengo muchos espacios para explicarlo. Uno de los motivos por los cuales yo dejé de hablar con mi acento, que ya sabes que a los argentinos les cuesta abandonar su acento, mi padre lleva aquí 22 años y sigue con su acento porteño; fue porque empecé a salir de fiesta y se me acercaban hombres en plan “¿eres argentina?, me encantan las argentinas…” y es como, me van a violar… Son cosas que te vas dando cuenta con el paso del tiempo y vas procesando pero es así, forma parte de la fetichización de la cultura, es decir, qué cool ser latino pero luego no quiero hacer ni puto caso cuando necesitan papeles para trabajar o luchan por sus derechos.

Foto: Elisa Fernández

También está este fenómeno que se ha dado en los últimos tiempos… el reguetón empieza a estar bien visto pero las fiestas solo son accesibles para clases medias o el público que las frecuenta son de clase media.

Nosotras, una de las cosas que teníamos previsto empezar a modificar es: como CHICA hacemos las fiestas en el centro de Madrid, la gente que viene es gente que vive en el centro de Madrid, nosotras no le pedimos el número de la cuenta corriente a la gente cuando entra, pero ves que es clase media y un gran porcentaje de blancos en una ciudad que tiene una migración muy alta y sabemos que hay una gran comunidad de latinos, senegaleses o árabes y no llegan a nosotras, ¿por qué no llegan? Esa es una de las pregunta que nos hacemos, ¿por el precio de la entrada? ¿Por el sitio donde estamos ubicadas? Empezar a tener este tipo de preguntas me parece súper importante para empezar a generar espacios inclusivos de verdad.

Está por un lado el tema de espacios y por otro, el tema de recursos, es decir, con qué recursos cuenta la gente que quiere involucrarse en esto. Y aquí me viene otra pregunta: con el colectivo, ustedes han empezado a realizar talleres en Madrid para generar recursos y herramientas para chicas que quieren empezar a meterse en el mundo del dj, ¿cómo ha sido eso?

Al final, yo empecé a pinchar hace cinco años tío, cuando todo esto era campo. No es que no se pinchara reguetón, es que no había casi mujeres pinchando. Hemos tenido que pasar por un montón de mierda que nos ha puesto de frente con las necesidades y con la falta de recursos que no teníamos en ese momento. Entonces, generando esos talleres lo que queremos hacer es darle herramientas a la peña para que crezca como artista o para que no tenga que strugglear como hemos struggleado nosotras. Ser músico en realidad es una movida súper cara porque el equipo es muy caro, yo en mi casa no tengo CDJs que es el equipo profesional que usamos porque cuesta mucho dinero y para aprender a pinchar es súper importante tocar esos cacharros y con los talleres que hacemos, que tienen un precio bastante asequible por cinco semanas, tienes acceso a tocar ese equipo. Es súper importante practicar y practicar.

Hace unos días, Instagram y Facebook sacaban un “manual” de cómo meter música en directo y claro, esto afecta directamente a los dj set, porque parece que solamente puedes incluir hasta 90 segundos de música y luego se corta. ¿La industria musical digital y las plataformas de streaming no están preparadas para dj’s?

No están preparadas y principalmente no es su modelo de negocio. Si ya de por sí, nosotras como DJ’s estamos bastante precarizadas porque somos una figura que no se tiene tanto en cuenta a pesar de lo que la gente cree, ya con este tipo de cosas es que no podemos hacer nada. Yo por ejemplo, tenía todos los mixes en Spotify, me los quitaron todos, entonces tengo que tener todo en Soundcloud que es mi plataforma de nacimiento por así decirlo, pero no todo el mundo tiene Soundcloud en su móvil, la gente tiene Spotify o YouTube y no podemos subir nuestras mixes ahí. Y claro, “el copyright, el copyright”, hermano, mi trabajo es promocionar el trabajo de otras personas y gracias a mí, seguramente hay un montón de gente que está conociendo a otros artistas y que le van a dar a play a sus canciones y que le van a generar un beneficio. Se infravalora nuestro trabajo en la industria.

¿Cómo vas armando los mixes que has ido sacando? ¿Tienes claro el sonido desde el principio o vas improvisando?

Yo soy bastante sagitaria ¿sabes? Soy muy de lo que siento, el momento. La última mix por ejemplo, estuve tres semanas sin tocar música y un día me encontré 8 horas enganchada a YouTube, que es algo habitual en mí porque soy una niña rata y tenía un montón de música. Me descargo todo y voy viendo, trato de no hacerlas muy largas y voy construyendo el sonido, de lo que me va pegando, son cosas del momento, al final voy siguiendo un caminito y ahí queda.

Has metido en Maliantosa I y Maliantosa II  a varios artistas argentinos. ¿Esto es por tus raíces o porque pasa algo en la escena urbana argentina?

Porque se están comiendo la escena, ha sido muy fuerte. No paro de flipar. Hace tres años, la escena urbana argentina era hip hop 4 elementos. Todos estos chavales que son los reyes del trap ahora, vienen de las batallas de gallos. Y aquí en España, que tiene mucha más historia de rap, han tardado muchísimo en subirse a la ola y todavía no se acaban de subir y los que han subido han sido dos. Como ejemplo, 40 principales España y 40 principales argentina, aquí tienes un tema ahora mismo de C. Tangana que es con guitarras y tal, en 40 principales Argentina ahora mismo número 1 está Cazzu, luego Duki, luego Khea, a nivel de mainstream es una locura.

Algo que es fundamental y es algo que yo también intento aplicar en mi trabajo todo el tiempo, es la noción de colectividad. Hay que dar la mano a los que vienen por detrás o a tus propios colegas, sabes. Para mí es fundamental generar colectivo, ayudar, es de lógica hermano. Cuanto más crezca esto, mejor para todos. Yo no tengo esa noción de que me van a quitar el sitio, no. Yo tengo mi sitio y la persona que venga por detrás tendrá el suyo porque somos diferentes. Eso es lo guapo de la escena argentina, que de repente tienes un tema como «Tumbando el club« donde tienes a 8 referentes del trap argentino y dices: ¡qué guapo, gang! Eso inspira un montón y a la gente le flipa.

Aparte de Argentina, ¿hay alguna otra escena o país que esté generando artistas que andes escuchando?

Francia, siempre. Yo, a veces me paso de política pero es que tienen una historia migratoria, una mescolanza que claro, obviamente la peña que me flipa de Francia ninguno es blanco. Tienen su propio estilo, aplican cantes árabes o la peña del dancehall o del reggae que también los hay, o del rap. Eso es lo que pasa cuando abrazas la mezcla, que salen artistazos. Además, hay mucha gente joven, cosa que en España no hay.

En algún vídeo te he visto reivindicando el papel del booking y de las personas que se encargan de esto. No sé si te gustaría hacer una mención a ese trabajo y contar qué rol juega en el desarrollo de un artista.

El otro día estábamos haciendo la broma de, ¿qué es más importante, el DJ o el booker que ha bookeado al DJ? Porque claro, estás escuchando a ese gran DJ porque un booker dijo ¡hostia, qué guapo ese DJ! y te lo ha traído para que lo escuches. Yo creo que los bookers generan escena, es así. Los bookers son los que construyen la escena, sobre todo si son underground o si son bookers de festivales, son los que le dan oportunidad a la peña para que siga creciendo, es un trabajo que no se conoce. Para mí a la hora de pinchar es más importante el gusto musical que la técnica, me la suda que tu técnica no sea tan fina si los temas están guapos, pues es lo mismo con un booker. Un buen booker te trae artistas guapos, innovadores, frescos… pues eso, generas escena.

Foto: Elisa Fernández

Además la escena muchas veces está centralizada. En el caso de Perú, parece que la escena urbana solo es Lima cuando no es así. ¿En España también pasa este centralismo?

Por supuesto, en Madrid y en Barcelona. Con todo esto del Covid hay un burbujeo de que hay que volver al pueblo y generar cultura en el pueblo, fuck capitales. Yo estoy muy a favor de generar cultura en el resto de ciudades pero, ¿qué es lo que pasa? Que tú como artista, en una ciudad que no tiene escena, pues quieres trabajar entonces te vas donde está el trabajo. Y es muy difícil empezar de cero. Pero haciendo un poco como estamos haciendo nosotras con CHICA, puedes juntarte con cuatro colegas y hacer esa movida, generar cultura. Vuelta al pueblo tío, vuelta al pueblo.

¿Te ves viviendo en España a futuro?

Antes de la pandemia me iba a mudar a México en octubre, una temporada. Sí me veo viviendo en España a largo plazo cuando me haga mayor pero ahora… imagínate que volvemos a la “vida normal” pues me encantaría pasar una temporada en Mexíco, una temporada en Colombia, en Perú… es lo que me pide el cuerpo, otra cosa es lo que me diga el Estado cuando pueda viajar.

¿Con qué edad llegaste a España y qué tal fue ese proceso?

Con 11 años. Fue un cuadro, no te puedo explicar, me parecían todos subnormales porque claro… una infancia Latinoamerica, en fin. Aparte yo llegué a San Sebastían, que es una de las ciudad con mayor poder adquisitivo de España, imagínate el nivel. Yo con 11 años andaba pisteando pal’ perreo en la calle todo el día, me escapaba por la ventana, no volvía, andaba en la mía. Mi padre cuando me trajo me salvó la vida, por así decirlo porque… en fin. Tengo recuerdos de que se metían conmigo por mi acento y luego tío, ¡por ser educada! Aquí en España, la peña ve a una señora con bolsas y pasa de su culo y yo claro, pedía permiso para todo. Ahora soy una atrevida de mierda por culpa de todo eso.

Es que además, hace 12 años la escena latina no existía en España y todo eran pequeños nichos…

Yo aprendí a bailar bachata en San Sebastián en casa de mi amiga Jéssica. Justo ayer lo hablaba, que estoy con un pensamiento intrusivo escuchando en mi mente «Tu Príncipe« de Daddy Yankee y Barrio Fino constantemente y claro, me pongo a mirar y ¡esa canción es del 2004, yo tenía 9 años! Entonces yo ya me venía con toda esa reguetoneada, aparte yo me crié en Concordia-Entre Ríos, que no tiene nada que ver con Buenos Aires, es un pueblo en medio del campo y ahí lo que va es la cumbia, Pibes Chorros, Yerba Brava, etc. Yo venía de eso, de la cumbia, del reguetón y aquí la gente escuchaba El Canto del Loco

Ya como para ir cerrando pensaba preguntarte por referencias, pero leyendo otras entrevistas, he visto que te preguntan por esto pero no das referencias musicales y mencionas a Ofelia Fernández. Recuerdo que leí hace un tiempo una entrevista que le hacen a Princess Nokia donde también le preguntaron por esto y contestó lo mismo pero no con Ofelia, sino con Alexandria Ocasio Cortez. ¿Crees que todo sigue hiperdespolitizado o que estos cambios generacionales en la política pueden tener algún impacto en artistas urbanos jóvenes?

En España sigue todo súper despolitizado. En Argentina, Ofelia es amiga de la mitad de la escena trap y es lo lógico. La gente allá te agita, te activa y te milita lo que haya que militar y yo aquí soy la única freaky hablando de política. Ahora todo el mundo salió a hablar por el Black Lives Matter, mucha gente se implicó, creo que la conversación política por los recientes hechos y proliferación de la info es algo que se está abriendo poco a poco.. También creo que esto no es culpa del público en sí o de la juventud en general, sino de las figuras políticas y los entornos en los que se mueven. Se peca mucho de este país de alejarse de la popular, del pueblo y que sí, que luchas y trabajas por el pueblo pero no te acercas a él. Hay que generar redes, hay que entender que la política tiene que dejar de ser una cosa de la academia, dejar de ser una cosa de solamente la gente que va a la universidad, la política tiene que ser realmente algo popular y público, no todo el mundo puede acceder a la universidad, no todo el mundo puede acceder a los círculos que los políticos acceden, incluso los de izquierda.

Es que la imagen de Ofelia perreando en una fiesta puede ser la imagen viva de la nueva generación política, juvenil y cultural en Argentina…

Claro, es que es mi sueño. Yo lo comparo mucho con ser artista, es decir, tú hoy en día para ser artista es muy importante que generes un sentimiento de reconocimiento en el otro ¿sabes? El otro se tiene que sentir que puede ser tú, ya sea por las letras que escribes o por lo que pinchas. Pues con los políticos lo mismo, si te ven en otra, no te van a hacer ni puto caso, te tienen que ver como un ser humano más, que te gusta perrear, que no pasa nada, que no hay nada más humano que perrear.

Para finalizar, cuéntanos qué estás oyendo ahora.

No paro de escuchar música, pero estoy volviendo mucho a la vieja escuela tío, porque está sacando música tanta gente que no me da tiempo a procesar, entonces estoy volviendo a Ñengo flow, Tego…  Pero así de la nueva escuela que me ponga en repeat… me gusta mucho Chita por ejemplo, que me calma bastante para momentos de ansiedad.

¿Hay algo que quieras decir y que no te he preguntado?

Si tienes una inquietud, trata de juntarte con gente que tenga las mismas inquietudes y sacarlas para delante. Ponte las pilas, refúgiate en tu entorno, curra y haz lo que quieras hacer y abajo el patriarcado y el capitalismo, ¡pum!