Kozmik Café es el nuevo proyecto de Veronik (Valium, Don Juan Matus, Los Protones) y Dante Gonzales (Varsovia, Pestaña, Estación Perdida, Ensamble), quienes acaban de lanzar su primer tema «Voraz«, cuyo videoclip fue dirigido por Dana Bonilla, co-directora de la película Lima Grita.

Desde su estudio conocido como el Paraíso Del Silicio, nos conectamos con Veronik y Dante para conversar sobre su nuevo proyecto en nuestra serie de entrevistas #EnVivoCP. Con influencias que recogen de Devo, Kraftwerk, David Bowie, Front-242, Air, Depeche Mode, la electrónica de los 70 y el krautrock alemán, Kozmik Café abre una nueva etapa para el dúo nacional desde que se juntaron en septiembre del 2016 para improvisar en un evento organizado por la prestigiosa marca de sintetizadores Moog.

“Se puede decir que ese día nos conocimos y resalto que siempre hubo una química musical bien clara e instantánea. El show salió muy bien. Es más, puedo presumir de una marca: nunca he tocado tanto tiempo improvisando con alguien en el escenario. Nos quedamos dos horas sobre el escenario” comenta Veronik sobre la primera vez que compartieron escenario.

Kozmik Café cuenta hasta el momento con solo un tema publicado, «Voraz«, pero anuncian que ya tienen varias canciones listas en las que exploran diversos sonidos más allá de la música electrónica a la que se suele asociar a Dante Gonzalez con sus máquinas y Veronik con su theremin.

«Queremos desarrollar un estilo propio como dupla. No buscamos ser un grupo de synth pop, techno, electroclash o ninguna de esas etiquetas. (…) El mayor reto es construir una canción y si es pop, es más reto todavía porque tiene que ser corta, definida, clara, tiene que tener un gancho, motivos musicales definidos, una letra y una melodía que tenga algo. Todas esas cosas que te comento son típicas del pop. Nosotros venimos del rollo de la gente underground o independiente que tiende a decir que lo comercial no pasa nada.» explica Veronik sobre el sonido de Kozmik Café.

KOZMIK CAFÉ
Foto: Mariana Hidalgo

La relación de Dante con la música electrónica se remonta a finales los ochenta cuando vio a Indochine en el Amauta. Ahí se dio cuenta que lo suyo no era ni el punk ni el metal, los dos grandes bandos del underground local, sino el new wave. Frecuentaba los conciertos de pioneros de la electrónica en Perú como Ensamble, Circulo Interior, T de Cobre, Cuerpo del Deseo, Arian 1 y toda la movida que aparece a inicios de los 90.

En el colegio quería ser como Depeche Mode o Erasure. Yo no canto y cuando hice Cassus Belli o Inversión Demente, te das cuenta que son proyectos experimentales, industrial o instrumental. Cuando conocí  a Soda, que era corista en Ensamble, sintonizamos y formamos Estación Perdida. Nos gustaba hacer canciones synth pop. Curiosamente el lugar donde tuvo más repercusión en el Perú fue en La Oroya, llenábamos los auditorios allá. Es algo que no sucedía en Lima. La Oroya era un referente de la movida new wave. Se escuchaba en las radios, tomabas un taxi y sonaba. Era la ciudad synth pop, incluso más que Alemania, dicen» comenta Dante.

Por su parte, los inicios de Veronik en la escena local se remontan a inicios de los 2000 cuando formó la banda de grunge Valium, quienes no solo gozaron de aceptación en los festivales de rock sino también en los medios masivos que se interesaban por la novedad de una banda de rock liderada por mujeres.

“Lo más loco fue cuando esta idea de hacer un grupo de chicas comenzó a funcionar. En 2002 o 2003 nos empezaron a entrevistar y a llamar por todos lados a Valium, en Magaly TV o TV Rock. La gente empezó a enterarse que habían chicas que hacían rock pesado en Lima. Nos buscaban a nosotras y a Area 7 para preguntarnos lo mismo, eran preguntas re tontas tipo “¿qué se siente ser mujer y tocar en Lima la música que ustedes hacen?” Era lo único que sabíamos hacer, en realidad» dice Veronik.

Curiosamente, los caminos de Veronik y Dante Gonzales casi se cruzan una década atrás en Pestaña, el grupo de «electroestupidez» que formó Leonardo Bacteria tras la disolución de Insumisión. Entre los diversos cambios de cantantes que tuvo la banda, Veronik estuvo a punto de ser la voz de Pestaña.

“A mí me quiso hacer casting, quería que yo cante en algún momento. En el 2009 me vino a buscar porque lo había choteado Adri Vainilla y quería otra cantante que sea más rockera, más punk y no sé qué. Nos juntamos y yo salí por la puerta falsa. Pero me gustaba Pestaña. En ese tramo que me quiso convencer me regaló todos los discos, incluso las maquetas y los papelitos donde escribía las letras. Era alucinante” recuerda Veronik.

Dante fue una pieza clave desde la formación de Pestaña, siendo compositor principal en el disco La Perra del Hortelano (2006), además del el 3 way slip junto a Alive (España) y Delicado Sonico (México). Dante todavía guarda grabaciones inéditas de Leonardo Bacteria que tal vez algún día se anime a mostrar.

Yo todavía tengo un par de canciones con Leonardo que no han sido publicadas. Las tengo acá en mi computadora. Son muy tristes porque hablan de cuando su mamá vendió la casa de Malecón Grau y cayó en una depresión fuerte. Fue el último tema que compuso. Fue una locura hacerlo porque lo hice después que falleció. Agarré el audio del demo en caset acapella y traté de montarlo en la música que había hecho. Obviamente Leonardo nunca lo escuchó pero ahí está. Algún día de repente salga» dice Dante.

Ahora los dejamos con la entrevista completa a Kozmik Café para #EnVivoCP.