Los Rabanes se juntaron con Los Pericos para rendirle un homenaje a Roberto Carlos en tiempos de pandemia. «Un Millón de Amigos» es la versión en ska del clásico de 1976 a cargo de los panameños y argentinos cuyo videoclip fue estrenado este 21 de junio para darnos un mensaje de unidad y esperanza.

Hablamos con Emilio Regueira de Los Rabanes y Juanchi Baleiron de Los Pericos en una entrevista a través de Zoom para que nos cuenten sobre este nuevo tema que han hecho juntos al propósito de la crisis del coronavirus.

Además, para adaptarse a estos momentos de distanciamiento social, ambas bandas están preparando conciertos vía streaming. Los Rabanes se presentarán en vivo este 4 de julio y Los Pericos anunciarán pronto su show de streaming también para julio.

¿Cómo te estás adaptando a la situación de la pandemia, como hacer entrevistar por Zoom?

Juanchi: Es un estándar de estos tiempos. Lo tomo como que es una transición y en una transición hay que adaptarse a lo que hay y a las posibilidades. Por suerte la tecnología, gracias a Dios, acompaña porque no sé qué hubiese pasado con esta situación hace 50 años. Hubiese sido muy difícil pero estamos conectados con los afectos, con el trabajo, con la música, la amistad, con todo. Para mí esto es una transición, no es una nueva normalidad, como dicen. Yo en esas cosas no creo. Esto es una transición. La normalidad será cuando vayamos de vuelta a marzo, cuando sea, pero me adapto porque el ser humano se adapta y porque en algún momento parecía imposible proyectar tres meses de cuarentena.

J: Hoy lo estamos viviendo. Acá estamos casi en el día 100. Lamentablemente hay actividades que se han ido para atrás completamente como la música. Para que los conciertos vuelvan falta un montón porque justamente lo que menos hace falta en estos tiempos es el hacinamiento, que es la esencia de los conciertos, lo que más nos gusta. La energía física del rose, de saltar, gritar y que tanto público como nosotros nos gusta. Y además, como consecuencia de esto está el trabajo, no solo de los músicos, que somos la cara visible de esta cadena. En Argentina somos 500 mil personas que trabajan en los espectáculos y se quedaron sin trabajo. Desde el que vende playeras en la puerta hasta el artista, todos se quedaron sin trabajo. Estamos con esa preocupación pero poniéndole ganas y cumpliendo al máximo que se pueda el ciudad de la salud.

¿Cómo comparas esta situación con los inicios de Los Pericos cuando aún estaban trabajando para entrar en la industria?

J: Me da la sensación de que está todo es más horizontal. El que tiene algo que decir y trascender, lo va a terminar haciendo. Antes estaba monopolizado todo. Antes quizás la música llegaba directamente desde la compañía discográfica, directamente de un medio gráfico, de un generador de opinión. Hoy por hoy, la música nueva que se escucha viene directamente desde abajo y se pasa de boca en boca, de celular en celular, de ipad en ipad, de tablet a tablet. Está pasando un momento que además de ser lo que es en sí, que es una pandemia, está dejando consecuencias que  las vamos a corroborar y ver una vez que estemos en la normalidad.

J: Pero no hay duda que sí, muchas cosas que están pasando con la industria se están sacudiendo. Los derechos de intérprete, de autor, fonomecánicos, del uso de la música, todo se está transformando. Que el soporte de disco no se venda más fue una caída importante en la industria y ahora se viene esto que es la caída de los shows. Estamos siendo golpeados, no solo los artistas sino todas las personas involucradas en prensa, armado de escenarios, ticketeras, seguridad, toda una cantidad de gente.

Hablemos de los inicios de ambas bandas en los 80. ¿Qué discos o artistas los convencieron a hacer reggae o ska?

Emilio: En el caso de Los Rabanes, nosotros somos del interior de Panamá, de un pueblo que ya es una mega ciudad que se llama Chitré que siempre se ha caracterizado por el folklor, tradiciones y nosotros crecimos ahí. Pero había también una colonia de gente que era muy emprendedora, que llevó muchas industrias y todo este tipo de gente también tenía un pie en el MTV, en cosa que pasaban en la música mundial. Ahí fue que nació nuestra banda, intercambiando casetes, discos, revistas y yéndonos a la casa de las tres personas que tenían MTV a ver videos que grabábamos en VHS.

E: Siempre había varios musicólogos en las parrandas que nos hablaba de Peter Tosh, Bob Marley, en el caso de nosotros que nos gusta la vena punkera, The Clash, que era una combinación entre el punk y el reggae. Esos fueron los primeros. Para mí el álbum Uprising de Bob Marley me cambió la vida. Cuando escuché ese disco, lo ponía día y noche. Ya fuimos con la guitarra resolviendo los ritmos, escuchando de ruido y nos contaminamos con un ritmo básico pero lleno de alma como es el reggae.

J: Primer, segundo y tercer puesto es Bob Marley. A mí un disco que me encanta es Legend, para mí es uno de los mejores compilados que hay. A veces los compilados son caprichosos o disparejos. Acá está muy logrado. Después de ese compilado uno se metió más y escuchó todos los discos. Como disco, a mi Uprising es el que más me gusta. Es alucinando porque aparte venían de una gira con la banda The Commodores de Lionel Richie y les gustó un poquito coquetear con la música soul. Esa cosa híbrida en temas como Could You Be Loved….

E: Pimpers Paradise.

J: Sí, esos temas son alucinantes. Tienen un brillo y la banda es alucinante. Tremenda. Y en nuestro caso también está UB40. Al no ser una banda jamaiquina que tocaba reggae, también nos influenció porque hacían algo más reggae pop y no tan de raíz. Influencio directa o indirectamente bastante en el sonido de Los Pericos.

Hablemos del género en nuestro idioma, el castellano. La semana pasada hablábamos con la Mala Rodríguez y decía que El General es la piedra angular del género en nuestro idioma. ¿Cuáles fueron los artistas que los animaron a creer que se podía cantar este género desde nuestro idioma?

E: Por acá, made in Panama, yo sí creo que la Mala Rodríguez tiene bastante razón. Si tú escuchabas Super Cat de Jamaica y tú escuchas El General, era la reacción en castellano de todo ese reggae dancehall jamaiquino más moderno. Acá en Panamá, los discos que venían de Jamaica tenían la canción original en el lado A y en el lado B estaba la instrumental. Entonces aquí en Rio Abajo se fue grabando sobre esas pistas, con un sound system básico se sacaban las versiones y de por ahí viene El General con todo. De verdad era pre tendencia porque no es que estaba la tendencia cocinada del todo pero puso a bailar a todo el mundo.

J: Sí, el dembow.

E: Nando Boom ya saca otras cosas que ya como que lo clasifica un poquito más pero es el mismo sentir. Y yo diría que El Chombo también, mi amigo Rodney Clark, porque lleva la música a la cripta, al 110, que son la pretendencia y los cimientos de lo que es lo urbano ahorita mismo. Para mí, influencias totales, Juanchi, no sé si por ahí recibieron algo.

J: Sí, también. Lo que pasa es que acá El General llegó pero de la mano de una banda que hacía covers de El General y lo hacían demasiado comercial. Se llamaban “los gatos del general” y era una cosa media, como decimos acá, una cosa media barata.  No estuvo bueno. Después llegó El General pero la gente conoció el tema por su versión barata. Entonces como que fue medio raro. Pero a nosotros me acuerdo que amigos DJs nos hicieron conocer a Nando Boom, un panameño que fue fundamental, y del cual tomamos sus grabaciones en español y las grabamos. “Mucha Experiencia”, “Mi Resistencia” son canciones clásicas jamaiquinas de dancehall  firmadas por Nando.

J: Acá también hubo una escena reggaera en Argentina en los 80 con Sumo, que tenían unos reggae sucios, oscuros, muy lindo, muy dub. Después hubo otras bandas que tocaban un poquito de reggae pero banda de reggae reggae que trascendió, fuimos los primeros. Había una pequeña escena, debo decir que sí, que la renovación del reggae en los 80 y 90 estuvo en Panamá con El General y Nando Boom.

Además del reggae, ustedes también tienen influencias del lado más punk o rockero. Hoy se piensa que el rock y el reggaetón son géneros musicales enemigos. ¿Qué opinan del reggaetón o la música urbana?

E: Mira, es un tema del que ya hemos hablando bastante y yo creo que las generaciones nuevas cada vez más lo entienden un poco. Una vez hablando con mi buen amigo Rubén Blades me dio un consejo y una vivencia: “mira brother, Héctor Lavoe era rockero, Ismael Rivera era rockero, sino que en vez de tener una Gibson Les Paul, uno tenía un güiro y otro una campana con un palo pero el sentir, la candela que tenían adentro era rock & roll”. Eso también lo veo. Si tú te vas a un barrio donde hay balacera, donde la policía da ronda cada dos horas, donde hay pandillas… Brother, esa gente quizás no ha escuchado Led Zeppelin pero el sentir del fuego, el fire que llevan dentro, es la misma interpretación de eso, de revolution, de echar palante.

E: Entonces nosotros que vivimos en ciudades donde esta música representa mucho más el sentir de los barrios, tal vez en Argentina pueda ser la cumbia villera, es decir, la actitud es la que hace que la gente pueda entrelazar sus trabajos con ese sabor callejero. Nosotros hicimos una combinación con Don Omar y mucha gente al inicio la bailó y otra gente la satanizó y dijo que eso no se podía mezclar y la canción todo el mundo la baila. Creo que también un poco las discográficas, las subclasificaciones en esa época era o eres pop o eres rock, o eres esto o eres lo otro. Hoy en día en un celular hay de todo. Por ahí va la cosa.

J: También creo que la cuestión de ponerle rótulos era lógica para poder trabajar más fácilmente la difusión, subirlo a un canal y en ese canal hacer las cosas que hay que hacer. Cuando más grande te pones, te unes a la gente que tiene el fuego, al fire del rock & roll, por más que tenga un güiro o una Les Paul. Es eso y la calidad y la entrega, la pasión, la actitud rockera, no el rock. De hecho hay rockeros que no son nada rockeros y hay reggaetoneros que son más rockeros que nadie. Acá también sucedió la cumbia villera. Tenemos a Pablo Lescano que es un ejemplo súper rockero y sin embargo el no toca la guitarra ni nada. Está ahí la cuestión, en la esencia, en la sensibilidad que tiene uno de distinguir quién es rockero y quién no. No por dividir sino saber a quién creerle y a quién no.

E: Epa, ahí va.

¿Qué recuerdos tienen del Perú?

E: El año pasado estuvimos ahí en Arequipa en un concierto apoteósico con un  público prendido. También estuvimos en Tacna. Yo creo que el peruano es muy pachanguero, le gusta estar con el artista, interactuar y siempre me llevo un recuerdo muy alegre. Hemos tenido muchos conciertos en Perú y fuera de Perú muchos peruanos han estado con nosotros. Estamos locos por volver a hacer conciertos así. A todos los que están en Perú se les invita a que estemos interconectados hasta que esto vuelva a estar normal o más que normal.

J: También tengo recuerdos muy lindos. Arequipa, Cusco, obviamente Lima, muchos conciertos, San Bartolo ahí en la playa. La gastronomía, a mí me encanta, flasheo con Perú. La última vez que tocamos fue en un estadio en el 2015, hace 5 años que no vamos y ya es mucho tiempo. Deberíamos volver.

¿Por qué eligieron este tema de Roberto Carlos?

E: Epa, epa, voy pa allá. Yo cada día me doy cuenta más que el universo está en el subconsciente. Sobre todo los que hemos compuesto una que otra cancioncita y hemos sido soñadores, siempre tenemos almacenado algo ahí. Esta canción desde chiquito la cantaba, no me sabía la letra bien y me la inventaba. En el 2018 me tocó hacer un videoclip de un compañero de Brasil y otro venezolano y fui a Rio de Janeiro por primera vez. Tuve la linda oportunidad de ir a dos favelas y cuando íbamos bajando de eso, porque estaba bien, todo era seguridad pero ya a la noche se pone caliente, así que dije para bajar rápido. Ahí había como una cantina y tenían puesta al palo esa canción. Habían dos tipos ahí recostados uno al lado del otro cantando y fue un momento de esos para el compositor que dices “hey brother, ¿qué es esta vaina?”.

J: Yo me quedé con eso, seguía viendo muchas cosas y sobre todo el tema de la canción, del millón del amigos, la gente tiene desesperanza, acá la cosa en Panamá se puso un poco fea, hubo un par de suicidios, gente con depresión. Yo dije qué se puede hacer para que no sea tan cliché, no sea la típica canción de todos unidos y eso. Yo dije esta canción tiene salsa y me atreví a decírselo a Randy, que siempre tiene un estudio casero y me dijo “hey brother, Los Pericos, esto estaría bueno”. Habíamos estado hablando con Juanchi y se sumó de una vez. Esa es la explicación más humada de cuando tienes algo en el subconsciente.