cafe-tacvba-en-lima-20098.30. Me encuentro en un taco frente al Scencia tomándome una cerveza mientras espero ansioso el momento para entrar. Este concierto prometía ser algo especial, no todos los días se cumplen 20 años de carrera musical y esperaba enloquecer por 3 horas con Café Tacuba.

Una vez dentro, lo primero que salta a la vista es el inmenso escenario que se habían armado, tremendas luces y pantallas esperando el momento de estallar al ritmo de la música. Pronto, busco un sitio adelante y al medio, esperando estar en el epicentro de la conmoción. Había estado revisando el set list de la gira y el repertorio dejaba a todos satisfechos.

10.25. Una gran cantidad de plomos se mueven por el escenario, llevan y traen instrumentos, afinan, acomodan, ponen, sacan, mientras el público desesperaba. En seguida, se apagan las luces. Salen los cuatro, cinco incluyendo al baterista, y comienza la introducción del concierto. Cada uno va acomodándose frente a una pequeña percusión electrónica y se preparan para hacer sonar los tambores de guerra, sabíamos que algo poderoso se venía.

cafe-tacvba-en-lima-2Termina la apertura y se arman de sus respectivos instrumentos para mandarse con un tremendo punk, hardcore, grindcore, techno hardcore, o como sea, de El Borrego, que apenas la escuché me empezaron a picar los pies. Entre tanta bulla y estridentes alaridos, de parte de la potente voz de Rubén, miro a mis alrededores buscando indicios de algún pequeño poguito, pero nada. Luego vino Pinche Juan y volví a mirar por todos lados buscando un grupito de revoltosos para acoplarme, pero nada. Los Café Tacuba se mandaron con una serie de temas de puro punk crudo y energizarte para empilar a las masas, pero para mi tristeza, y supongo que también para la banda, nadie respondió de forma adecuada. Entonces me dije a mí mismo, “otro concierto con público monce”.

cafe-tacvba-en-lima-3Pero no dejé que los aburridos me malograsen el concierto y apenas escuché los primeros estribillos de Rarotonga armé mi fiesta en solitario. Los increíbles apoyos visuales hacían del concierto toda una experiencia. Los femeninos alaridos ensordecían mis oídos y la gente coreaba todas las canciones. El concierto arrancó con mucha fuerza, con los temas más potentes de estos mejicanos, como la rebelde No Controles. Los decibeles comenzaron al máximo, tremendo sonido, a pesar de las dificultades del local. Todo era perfecto, la banda, el punche, las luces, los efectos, todo estaba en su máxima expresión, todo menos la gente, que para desgracia de nuestra querida escena, gustan de disfrutar los conciertos bien parados en su sitio, con miedo a sudar un poco, salvo pequeñas excepciones de personas que, como pequeñas islas, saltaban y revoloteaban como libres palomas.

El show estaba a todo dar, todos los instrumentos posibles iban y venían para que Café Tacuba diese lo mejor de sí. Quique alternaba por sus manos un contrabajo, un bajo, guitarra eléctrica; El Oso jugaba con distintas guitarras, eléctricas, acústicas, pequeñas, grandes; el gran Meme comandaba los teclados y orquestaba la gran banda con sus pistas; Pinche Juan, o como quieran llamarlo, saltaba como desquiciado por todo el escenario, con el pelo suelto o amarrado, con guitarra o sin guitarra, parecía un pequeño duende que con una gigantesca sonrisa tramaba mil travesuras; y atrás, con perfil bajo pero poniéndole el punche a las canciones, estaba el potente baterista.

cafe tacubaAl rato el jocoso Gallo Gasss, extasiado por los aplausos de la gente, les propone bajar la luz para que en el anonimato de la oscuridad diéramos rienda suelta a nuestra espontaneidad y bailemos y saltemos como si nadie nos estuviese viendo. Sin embargo, nuevamente, fue otro intento fallido de animar a la muchedumbre, que si bien cantaba y aplaudía, parecía contenida a estallar en una fiesta loca.

Pronto, más pronto de lo que esperaban, llegó el tema que todos coreábamos. El buen Meme comienza a improvisar sobre las teclas y nos suelta pequeñas pistas de la siguiente canción. En seguida un atento espectador se da cuenta de lo que se venía y comienza el coro. “papa ru papa eu eo” empezamos a cantar mientras observábamos, casi dopados por las suaves melodías que casi se podían ver viajar por el aire. Nuevamente, las oportunas pantallas nos ayudaban a transportarnos a un salón de baile.

Mi momento preferido de la noche, el que tanto esperaba, fue cuando comenzaron los covers de Los Tres, primero con Amor Violento, la cual me viene y me va, para luego pasar a la oscura, tenebrosa, desafiante, irreverente Déjate Caer. Cuando salió Rubén con su popular mascarilla de gallo supe que vendría lo que tanto esperaba. “Piensa en tu madre y déjate caer” decía la letra mientras íbamos cayendo hasta las profunidades del inframundo. Un tema tan oscuro tuvo que venir acompañado de su chistosísimo baile, coreografiado con mucha gracia.

cafe-tacvba-en-lima31Los temas seguían y seguían, y paulatinamente fuimos pasando de las canciones más alocadas a las melodías más suaves. Sutilmente fuimos transportados al México folclórico cuando se subió el quinto tacubo, Alejandro Flores, armado de su violín. Las Flores, Esa Noche, María, entre otras, cambiaron el clima del local, ahora parecía una cantina con tristes borrachos cantando a todo pulmón los grandes desamores de la vida.

Luego llegó el turno de la nueva ola del buen Leo Dan y la popular Como te extraño, la cual no sonó, igual que aquella vez en el Parque de la Exposición, tan bien como lo hace en el disco; pero eso no hizo que la gente dejase de cantarla como si fuese la última de la noche. Con esta se fueron, pero no engañaban a nadie, todos sabíamos que el concierto recién comenzaba y que faltaban muchos temas por tocar.

Entre coros que aclamaban más canciones, volvieron los mexicanos, ahora para darnos una dosis de sus temas más lentos. Encantamiento Inútil, Agua, El Espacio, nos sedaron a todos, encandilados por el ritmo lento y la suave voz de Rubén. Nuevamente, las pantallas tenían el papel protagónico del momento, casi como ver una película.

meme de cafe tacubaPronto vino el momento más emocionante para la gente, el turno de Meme de agarrar el micrófono para cantarnos unas románticas baladas. Quiero ver comenzó para ir calentando la voz y abrirle camino a la tan esperada Eres. Tras un fondo rojo, con su suave, aunque forzada, voz fue recitando las primeras estrofas. Meme, cantando con los ojos cerrados e inmersos en la canción, se llevó el público al bolsillo. Sin duda, uno de los momentos más sentimentales de la noche, a pesar las limitaciones vocales de Emmanuel que fueron repuestas por su gran feelin al interpretar.

Ya habían pasado casi dos horas y media del concierto así que decidí ir a ver cómo estaba la gente de más atrás, a ver si estaban más animados. Pues, en efecto, me encontré con algunos pequeños grupos, algunos con varias cervezas encima, que bailaban y cantaban sin pensar en el qué dirán. Cone, con un chullo en la cabeza, dice que es la hora de los pedidos musicales y una chica le arroja un papel con algo escrito, era Bar Tacuba la cual revivió a la gente. Pronto se iba prediciendo que el concierto estaba por acabar.

Han pagado boleto de ingreso, no de hospedaje” decía el cantante jugando con la gente. Cero y uno, La Chica Banda, El Ciclón, La Chilanga Banda nos anunciaban el final, pero los mexicanos nos tenían una última sorpresa guardada. “Lima angustiada, Lima violenta, Lima injusta, Lima morirás” decía el coro del clásico tema de Leusemia, interpretado de forma caótica por Café Tacuba, quienes demostraron tener una fuerte relación con esta banda. También mostraron su malestar por los masacrados de la selva y los niños fallecidos por el frio de Puno. Habló sobre los talentos nacionales como Rafo Ráez y Leusemia; sin embargo, no dijo nada de Bareto, como muchos medios de prensa mencionaron.

tacubo2.50. Así, luego de tres horas de tocar, se fueron exhaustos los Tacubos y se despidieron del público que pudo mantenerse en pie durante el maratónico concierto. Así acabo tremenda velada, con los oídos zumbando y satisfecho. Un show impecable, gran sonido (para ser el Scencia), buenas luces y visuales, toda la energía puesta en el escenario para ofrecernos un concierto que jamás olvidaremos. Tal vez faltó una que otra canción, nunca se podrá satisfacer a todos, como mi caso, que salí sin escuchar mi favorita, Las Batallas.

Rubén y Meme fueron las atracciones de la noche, los que se llevaron el corazón de todos los asistentes, los que cautivaron con su carisma y sus voces. Joselo y Enrique no encandilaron tanto, su estilo sobrio no les permitio conectar de la manera que lo hicieron los otros dos. La energia y alegria  desplegada de parte del Pinche Juan y la dulzura de Meme hicieron que se robasen el cariño de los asistentes.

Finalmente, los dejamos con el video del concierto y el larguísimo set list (gracias a los comentaristas que lo postearon):
Set List

  • Estadio (la 9) / El Borrego
  • Pinche Juan – No controles
  • Alarmala – Labios Jaguar
  • Rarotonga
  • Que pasara /Recuerdo Prestado/ Puntos Cardinales
  • Bicicleta
  • El baile y el salón
  • Metamorfosis / Tengo todo
  • Amor violento
  • Déjate caer
  • Volver a comenzar
  • Las flores
  • Ojala que llueva café
  • El aparato
  • Esa noche
  • Maria
  • Como te extraño
  • El puñal y el corazón
  • Encantamiento inútil
  • El espacio
  • Agua
  • Quiero ver
  • Eres
  • Chilanga banda
  • Ingrata
  • Astalculo (Leusemia)
  • Chica banda /Ciclon/Chicabanda