El día domingo 24 de julio será una fecha que no olvidaré con facilidad y estoy seguro que los que pudieron asistir al concierto de Yellowcard en Lima tampoco olvidarán. Pues hace muchos pero muchos conciertos, a raíz de este llamado “boom”, que no vivía la emoción que encontré en los primeros conciertos que fui en mi vida. Yellowcard llegó para encontrarse en una emotiva y muy positiva noche con sus seguidores peruanos.

Para explicar la emoción vivida la noche de ayer, es necesario hablar de los conciertos de punk nacional con los que aprendí la experiencia de ver música en vivo. Épocas en las que en MTV rondaba videoclips de bandas de punk pop skater de letras cotidianas y graciosa. Épocas en las que videoclips como el de Way Away rondaban por la tele mientras uno pensaba en lo lejana que eran esas bandas pero que a la vez sabia que en Lima existía un público que todos los fines de semana reunía a entre 2 mil y hasta 8 mil personas en los ya casi extintos festivales.

Ese sentido de comunidad, de darle todo el cariño posible al artista, de dejarlo todo en la cancha lo sentía perdido y tuve que luchar un poco contra ese concepto con el que yo asociaba la música en vivo pues hoy en día muchos de los conciertos que vemos en Lima son solo eventos sociales a los que uno va a ver un show, a que lo entretengan unas cuantas horas.

Pues Yellowcard demostró ayer que existe una gran diferencia entre una banda que sabe manejar a su público y una que le demuestra verdadero cariño y respeto a sus fanáticos, porque sabe que gracias a ellos es que están donde hoy están, y ese agradecimiento mutuo se concreta en el concierto.

Pero solo hubo una cosa que me dejó un sabor amargo a la noche, encontrarme con un recinto a medio llenar. A mis 15 años, cuando imaginaba bandas como Yellowcard tocando en Lima, era inevitable asociarlo con un local repleto, el calor de los cuerpos pegados un al otro, el olor a cigarro y sudor, un enorme pogo en las canciones fuertes, torsos desnudos, fans enamoradas, etc. No me imaginé un local con baranda que dividan el primer piso ni cientos de seguridades con cara de pocos amigos. Por eso, sé que es fácil resaltar los errores después de cometidos pero la mitad de los precios y el doble de gente hubiese sido lo necesario para darles a Yellowcard y su público lo que merecen.

Pero que el ambiente no fuese el propicio para un concierto de punk no limito la entrega de los asistentes que desde un inicio dieron todo de sí. O no recordarán los pogazos que se armaron cuando Ryan Key nos pidió un “circle pit”. O les contaré que de la nada me cayó del segundo piso una manzana envuelta en una bandera del Perú, la abrí y no se me ocurrió nada mejor que tirarla al escenario para que inmediatamente uno del staff corriese y la colocase sobre uno de los parlantes, para que luego otra bandera sea colocada en el lado derecho y finalmente Ryan se pusiese la camiseta del Perú y besara el escudo mientras nos saludaba por el tercer puesto. O cuando saludaron a Luddo y Salida Fácil, demostrándoles su respeto pues no son simples “teloneros”, sino otras bandas con las que compartieron escenario. O cuando Ryan habló de la piratería y que no le importaba que le pirateemos su música con tal que nos llegue y podamos concretar nuestra relación de artista y fanático en el concierto. Esos son gestos que demuestran, como ya dije, la diferencia entre una banda que le tiene cariño a sus fanáticos y sabe que ellos son la base de su éxito a una banda que solo hace un show y maneja al público.

Pues nadie puede negar que la gente de Yellowcard no estuviera emocionada de tocar en Lima, casi tanto como nosotros de verlos tocar en nuestra ciudad. Al final de concierto Ryan Mendez tiro una botella de agua que cayó en mis manos, al ver la gente sudada de haberlo dejado todo en el concierto no se me ocurrió mejor cosa que salpicarle a todos el agua para refrescarlos, son cosas que se me quedan de las épocas punk.

Y disculpen a los fanáticos que esperaban de esta una crónica que detalle el show, pero realmente no conocía más que unos cuantos videoclips de la banda, pero después de la noche de ayer estoy seguro que escucharé con más atención esta banda y estaré preparado para su regreso a Lima, como prometieron. Solo esperemos que esta vez no haya baranda que divida las zonas y por lo menos vaya el doble de gente. Igual se le agradece a la producción el esfuerzo de traernos a Yellowcard, solo que en conciertos tan emotivos como este, es inevitable exigir que se le ofrezca tanto al artista como al público el ambiente perfecto.

Setlist:

  1. For You, And Your Denial
  2. Way Away
  3. Down on my head
  4. Breathing
  5. Light Up the Sky
  6. Rough Landing, Holly
  7. Life of Leaving Home
  8. With You Around
  9. Sing for Me
  10. Fighting
  11. Empty Apartment
  12. Only One
  13. Five Becomes Four
  14. Ocean Avenue
    Encore:
  15. Hang You Up
  16. Believe
  17. Lights and Sound

°La primera foto es gracias al Twitter de Yellowcard y la segunda es de Gino F. Barquinero de la banda Luddo.

Ahora los dejamos con el tema Down on my head de Yellowcard en Lima.

Y el video de Luddo tocando el tema No quiero verte más.

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