Los conciertos en vivo se ha visto afectados por el brote del coronavirus. Se estima que la cancelación de los festivales SXSW, Ultra Music Festival Miami, Coachella, Tomorrowland Francia y varios más dejan un hueco de 1 billón de dólares en la industria de la música, según investigación de NME.

Cada año se mueven 54 billones de dólares a nivel mundial en la industria de la música; sin embargo, el impacto económico del coronavirus ya se puede ver reflejado en el negocio de los espectáculos. Pearl Jam, BTS, Green Day, Madonna, Carlos Santana, Underworld son algunos de los artistas que se han visto en la necesidad de cancelar sus giras para el 2020.

El festival South by Southwest SXSW generó 355 millones de dólares a la economía de Austin, Texas en el 2019, mientras que en el Reino Unido el turismo musical mueve anualmente 4.5 billones de libras. Sin embargo, que el gigante del entretenimiento Live Nation haya caído 36% en la bolsa en los últimos 15 días es un síntoma del impacto del coronavirus en la industria de la música.

NME habló con el Dr. Iain A Taylor, docente de Industria Musical en la Birmingham City University, quien explicó dos principales factores podrían afectar la industria de los conciertos: las limitaciones de viajes para artistas y el riesgo que el público no quiera asistir a eventos masivos.

«Dada la compra generalizada de bienes de consumo por el pánico, desde jabón y desinfectante hasta papel higiénico, que hemos visto en los medios de comunicación, parece seguro especular que una mentalidad similar podría hacer que las personas elijan mantenerse alejadas de los eventos en vivo, ya sea que una guía oficial lo aconseje o no» dijo Taylor.

¿Cómo evitar que la industria de la música se vea afectada por el coronavirus? El Dr. Iain A Taylor aconseja seguir asistiendo a conciertos, especialmente a shows pequeños y de artistas independientes, quienes serían los más afectados en el mercado de la música.

«Hasta que se emita una guía oficial que indique lo contrario, considero que las personas deben continuar asistiendo a eventos y disfrutar de música en vivo, especialmente en locales pequeños e independientes, para quienes cualquier pérdida de ingresos es una amenaza existencial» aconsejó Taylor.