Por @danielefecto

CONTEXTO

Este 2020 ha sido un todo de sorpresas. La pandemia nos obligó a realizar una serie de cambios en nuestras vidas, afectando nuestros planes y nuestro quehacer diario.

El sector económico ha sido de los más golpeados. Cerró una gran cantidad de negocios de todo tamaño y con ello la industria musical también se vio afectada al dejar en la incertidumbre y sin ingresos a músicos de sesión, productores, técnicos, organizadores, profesores; a razón de una serie de cancelaciones de conciertos, festivales y otros eventos. Claro está, todo en pro de salvaguardar la salud de todas y todos ya que hasta la fecha no hay una cura para el Covid-19 y se han perdido miles de vidas en nuestro país y el mundo.

ADAPTACIÓN

Desde mediados de marzo los medios digitales empezaron a tener mayor demanda, había que adaptarse. Las clases continuaron a través de transmisiones, el trabajo se trasladó a casa y nuestro entorno social encontró en distintas plataformas la chance para seguir en contacto.

Hemos visto cómo en Perú y en todo el mundo las transmisiones de artistas desde sus propias cuentas en redes sociales fueron aumentando. Al inicio sin las condiciones técnicas necesarias para obtener buen sonido y calidad de imagen, era más el entusiasmo por fomentar positivismo que otra cosa.

PROPUESTAS

Sin embargo, el encierro se hizo largo y había que encontrar alternativas que ayudaran a que la industria musical no se detenga. Las hubo de todo tipo, desde las educativas dirigidas al sector para afrontar esta realidad, hasta a nivel de conciertos con transmisiones de ediciones pasadas de festivales como el Corona Capital, Quilmes Rock, entre otras propuestas que apuntaban a recaudar fondos.

En Perú se empezaron a realizar las primeras fechas online, algunas gratis y otras con entradas a precios accesibles y tratando de hacer énfasis en las consideraciones técnicas para mejorar la experiencia de lo que podíamos ver comparado a algo más espontáneo como un Instagram Live. Ahora vemos transmisiones con multicámaras, con espacios amplios y mejor calidad de sonido e imagen.

Desde Conciertos Perú nació la idea de El Backstage CP, un formato orientado a darle a los seguidores de una banda/artista la oportunidad de interactuar y pasar un momento más íntimo con elección de canciones, preguntas directas y más.

Una acción así y muchas otras que han ido apareciendo y que estoy seguro seguiremos conociendo son la posibilidad de ayudar a parte de una industria que se ha visto afectada. Se trata de personas trabajando en la posibilidad de mejorar una experiencia audiovisual y de interacción. Tal vez no tengamos la vibración del sonido en vivo, ni la compañía presencial de nuestros amigos, pero sí vamos a tener la chance de seguir disfrutando música de una nueva manera, de funcionar como un bloque fuerte y de soporte para nuestras bandas y artistas sea adquiriendo una entrada o merch. Si no lo hacemos nosotros, ¿entonces quién?

Son tiempos complicados, si en nuestras manos está ayudar, hagámoslo. Ya volverán los días para juntarnos, hacer previas, ir a un show, disfrutarlo y tener mil anécdotas para compartir.

Sabemos que el Estado no es un aliado que se caracterice por actuar rápido, probablemente su desorden sea peor del que ya hemos visto.

Es momento de proponer alternativas, las quejas y reproches pueden quedar atrás. Los conciertos online y los distintos formatos que nos ofrecen a nivel de producción están en pleno desarrollo para mejorar la experiencia y seguir sobreviviendo en medio del caos que vemos a diario.