The Cost of Music es un estudio realizado por la Universidad de Glasgow y la Universidad de Oslo que demuestra que la música en streaming es el formato que más daño le ha hecho al medio ambiente, superando a los vinilos, casets, CD-s y todos los formatos previos. Si bien actualmente las personas pagamos la menor cantidad de dinero por música de la historia, los gases de efecto invernadero generados por almacenar y transferir música en streaming son los más altos que se han registrado.

Al transformar la producción de plástico y energía que generaban los formatos de audio físicos como el vinilo, casets, CDs y hasta el cilindro de fonógrafo y convertirlos en kilogramos de gases de efecto invernadero se demostró que el streaming contamina más que los formatos previos.

Los formatos de música de 1977 generaron 140 millones de kilos de gases de efecto invernadero, 136 millones en 1988 y 157 millones en el 2000. Sin embargo, para el año 2016 se estima que tan solo en Estados Unidos se han generado entre 200 y 350 millones de kilos de gases de efecto invernadero por escuchar música en streaming.

Por otra parte, el estudio demostró que actualmente las personas pagan la menor cantidad de dinero para escuchar música. Calculando la inflación, en 1907 se pegaba 13.88 dólares de hoy en día por un cilindro fonográfico. En 1947 se pagaba 10.89 dólares por un disco de vinilo, mientras que en 1977 alcanzó un pico de 28.55 dólares.

Con la llegada de los casets para 1988 se redujo el precio a 16.66 dólares. En cuanto al CD, para el 2000 se llegó a un valor de 21.59 dólares. El álbum digital alcanzó un precio de 11.11 dólares durante el 2013. Y con el streaming en la última década los consumidores tienen un catálogo casi infinito por solo 9.99 dólares.

Por su parte, los investigadores de este estudio no quieren que se entienda como un intento de pedirle a las personas que escuchen menos música. En cambio, consideran que estos hallazgos pueden servir para buscar otras alternativas.

«Consideramos que la concientización de los hallazgos es un primer paso hacia el desarrollo de alternativas, donde el consumo de música pueda ser económicamente sostenible para los fabricantes y al mismo tiempo ser ambientalmente sostenible para el planeta» dijo el Dr Matt Brennan.

Pueden encontrar más información sobre el estudio El Costo de la Música aquí.