Por @danielefecto

Llegué a porque un amigo simplemente me lo recomendó. No necesité de una nota de prensa, tampoco vi publicidad o alguna acción de promoción. Fue de lo más orgánico, así pasaron dos semanas hasta que dije «escuchemos esto».

Rojo (2020) es la cuarta entrega de , esta vez por LaFlor Records. es un muchacho que con veinte años ha venido trabajando en distintos proyectos musicales. Las trece canciones con un total de treinta minutos de duración hacen que este disco sea fácil de digerir. No podría encasillarlo en un solo género, pero el dream pop aquí es la base sobre la que otros matices acompañan cada canción. Por momentos me recuerda a La Casa Azul de España, a Dënver de Chile e incluso a Kavinsky, DJ francés.

Para entender las letras de los temas de cada canción debemos situarnos en un contexto distinto: neta y mera juventud, inmadurez hasta cierto punto. Se habla de frustración, de errores, de ilusiones; por momentos me hicieron retroceder casi quince años, cuando yo tenía entre dieciocho y diecinueve años.

Vamos con el detalle del álbum canción por canción:

  1. Todos los días: describe todo lo que oiremos. Guitarras acústicas y otras eléctricas con efectos muy sutiles entre chorus, delays, distorsiones y más; este manejo es impecable.
  2. Estábamos ciegos: si algo me gustó de este disco es ese agregado del saxo que tienen varias canciones, disfrútenlo junto a las casuales capas de sintetizadores.
  3. Psicópata de mierda: cada letra se percibe tan personal, pero desde el lado de «soy un loser». Allí está lo bravo de ellas.
  4. Tú: una de mis favoritas, de pronto la más pop (¿?). El ritmo juguetón y su evolución te contagia desde el arranque.
  5. En tus lunares: aquí los matices de bossa nova brillan por sí solos. Es la primera en donde el bajo toma algo más de protagonismo.
  6. Mi niña: volvemos a ponernos feeling. Ojo/oído a la melodía que construye el saxo sobre el ritmo en la batería y las armonías en las cuerdas.
  7. Tan loco: un plus en este disco son los efectos en las guitarras y cómo le dan énfasis a lo que se cuenta en cada canción.
  8. Chinita: cómo hacer mucho con poco, un vaivén de capas armónicas. Me gustan, muy a lo Robin Guthrie de Cocteau Twins.
  9. Antes de que no pasara: este álbum experimenta de distintas formas.
  10. En tu boca: recta final, el disco vuelve al pop juguetón y lo levanta. Hay equilibrio.
  11. Me das asco: ágil, una de las «achoradas» del disco y también de las más cortas. Tiene esos acompañamientos voz/punteo de guitarra que calzan tan bien.
  12. Tan vacío: de las mejores, sólida, oscura hasta cierto punto, muy buen manejo de sintetizadores.
  13. Hueles a que me vas a romper el corazón en un millón de pedazos: un cierre parco y equilibrado como casi todo el álbum.

FAVORITAS DEL DISCO: TÚ, EN TUS LUNARES, MI NIÑA, EN TU BOCA, TAN VACÍO.

SI DEBO ELIMINAR UNA: ANTES DE QUE NO PASARA

PUNTUACIÓN: 7/10

Escúchelo y evalúenlo ustedes también.