Demasiado ha cambiado por la pandemia, hace poco más de un año estábamos celebrando los 30 años de No Control aquí en Lima en el concierto de The Offspring/BadReligion, rodeados de personas en pogos sin distanciamiento. Ahora estamos viendo shows de Zoom y conciertos que se asemejan más a pruebas de sonido que aparecen como extras en el Blu-Ray del en vivo. Y esa es la experiencia que se aprecia de estos capítulos por décadas que Bad Religion nos ofrece desde el Roxy. Pero, si bien se siente el vacío y el silencio por la falta del público, este evento da cierta ventaja para fanes a nivel mundial para poder participar directamente con cada capítulo pregrabado en su estreno al estar viviendo la misma experiencia al mismo tiempo.

Bad Religion tenía una gira mundial planeada por sus 40 años de banda, que como todo en el mudo tuvo que ser cancelada por medidas de seguridad. Sin embargo, durante el año han hecho una serie de eventos para marcar la ocasión. Numerosas entrevistas, estrenaron un libro biográfico de los 40 años de vida de la banda y una presentación por Zoom para dicho libro al que te podías inscribir y ver. Ahora están haciendo una serie de episodios divididos por décadas para celebrar su discografía. Con esto último, como con tanto hoy en día (seguramente también lo haz sentido), el distanciamiento social se ha convertido en una cercanía digital. Lo mismo pasa ahora con estos conciertos, el rito ha cambiado: compras tu entrada, das un par de clics y la banda esta en tu sala y el publico esta viviendo la misma experiencia a nivel mundial. Por otro lado, la experiencia no reduce la emoción, si amas una banda amas verla tocar y el contexto en el que la vas a ver no importa.

Si bien estas transmisiones son en vivo, las grabaciones son claramente hechas con anticipación ya que tenían cortes a momento en el backstage con comentarios de los miembros que estuvieron presentes en los años 80. El primer episodio de esta serie de conciertos abre con imágenes tanto de la banda como de noticias y figuras que marcaron los 80s: recortes de noticieros de la epidemia del sida arrasando con la población homosexual de EEUU bajo el gobierno de Reagan (quien no movió un dedo para invertir recursos médicos para esa crisis), imágenes de famosos televangelistas de políticas conservadoras que acumulaban dinero a través de discursos homofóbicos y McCartistas (cualquier similitud con Conmishijosnotemetas y el terrukeo no es pura coincidencia), la famosa protesta de un hombre desconocido en la plaza Tianamen frente a tanques antes de ser desaparecido, avances tecnológicos, pacman, la explosión del challenger, MTV, protestas contra George H.W. Bush , la caída del muro de Berlín, el satanic panic, etc. etc. Todo al ritmo de “Damned to be free“. Finalmente los cuatro discos de la década: How could Hell be Any Worse, Into the Unknown, Suffer y No Control.

Se nos presenta el teatro Roxy y Graffin (voz) en un sofá recordando las palabras de su padre diciéndole como siempre estaría orgulloso de haber grabado su primer LP, cuando lo único que él podía pensar era que le arruinaron la grabación de Pity porque Peter (Finestone segundo baterista de la historia de la banda) la grabo demasiado rápido. Pasando a otro sofá con Jay (bajo) y Brian (que si bien todavía no era guitarrista de la banda en los 80s era figura prominente del hardcore norteamericano), Jay comenta que Brett (guitarra) criticaba que solo había tres tipos de canciones en el rock and roll: 1) no limpiare mi habitación 2) odio a mis padres y 3) mi enamorada me odia. Ellos no querían ser ninguna de esas tres, y que sus canciones tenían que tratar de algo duradero para que en un futuro no tengan que pensar “esta canción es tan ochentas”. Ahora se nos presenta el escenario, y bromas de la ausencia de un público. Los integrantes presentes serian Greg Graffin, Jay Bentley, Brian Baker, Mike Dimkich (segunda guitarra) y Jamie Miller (bateria); Brett Gurewitts brillando por su ausencia a pesar de normalmente salir de las oficinas de Epitaph para tocar en los shows en California.

Unas cuantas bromas más en escenario y arrancaron con la titular “Bad Religion” de su primer EP. Graffin un poco tenso al inicio se desenvuelve después de esta canción, pero se nota como en algunos momentos la velocidad a la que llegaba con algunas canciones de su juventud recibe un tratamiento de economía de palabras. Recorta ciertas frases o hace cambios de letras que ha ido haciendo con las décadas para encajar mas con su estilo de canto actual y para jugar un poco con las letras. La única falla fue el momento donde se confundió de verso en No Control y a él y a Jay se les escapa una sonrisa. Jay por momentos tenía el volumen de su micrófono muy bajo para algunas canciones, pero de ahí no había grandes problemas con el sonido. En general la disposición de los miembros era lo que más me animaba, entre chongos de aplausos por la ausencia de publico o escenas del ensayo donde se vacilan por el sonido terriblemente ochentero de la guitarra en “Latch Key Kids“, la estaban pasando bien.

Otros cortes a los comentarios de Backstage revelan que si bien querían ser una banda de letras que no envejecen y un interés en política (incluyendo una canción llamada “Politics“), eran jóvenes de 15 años en 1980 y para el final de la década con 25 años estarían aprendiendo más de la vida política. Greg señala que la juventud de su época estaba atrapada entre las opciones de votar por quien tu familia votaba o darles la contra a tus papas sin en verdad estar ejerciendo autonomía porque solo quieren rebelarse contra su familia sin ningún fin mayor. Jay por su parte recuerda la auto destructividad de su juventud y que, si bien puedes decir anarquía y destrucción todo lo que quieras, a los 15 eres el primero en morir en una situación de crisis política a nivel masivo. Entre el segundo y tercer corte hicieron un hilo de canciones sin pausa que parecía inacabable. Para el tercer corte a Backstage Jay hila lo previamente dicho con la idea central de que es una mala religión para la banda; inicialmente eran estas posturas del Moral Majority Televangelista estadounidense y posteriormente en varias entrevistas la banda ha reconocido que es la fe ciega en cualquier ideología sin espíritu de análisis crítico, en si el dogmatismo, es esta mala religión de la que se quejan. En los ochentas ese dogmatismo venia de la derecha conservadora republicana, pero también esta noción de rebeldía sin propósito. Cosas que en verdad siempre estuvieron en las letras de la banda.

Sin muchas pausas arrasaron con múltiples canciones de cada álbum. Hicieron una única pausa para cuando tuvieron que tocar “The Dichotomy” del infame Into the Unknow el álbum que quisieran olvidar haber hecho, pero cuyas canciones han tocado en vivo varias veces con actualizaciones bien recibidas. En general era raro oír un setlist en la que no estuviera “American Jesus” o “Sorrow“, pero donde si estaba “Along the Way” o “Give you Nothing“. Sin embargo, el final del show se volvió familiar con “Fuck Armageddon… This is Hell“. Con un último corte de backstage Jay y Brian cierran señalando que la banda ganó segunda vida después de “Suffer” y es a partir de ahí que se forma la identidad de la banda. Con eso termina este primer episodio de las décadas de Bad Religion. Corte a créditos con “The World Won’t Stop Without You“. Un par de clics. Ya no están en tu pantalla.

Setlist Bad Religion ’80s

  1. Bad Religion
  2. Were only gonna die
  3. You are the goverment
  4. Change of Ideas
  5. Latch key kids
  6. Henchman
  7. Suffer
  8. In the night
  9. No control
  10. Automatic man
  11. Along the way
  12. Big bang
  13. Best for you
  14. The Dichotomy
  15. Give you nothing
  16. You
  17. Do what you want
  18. I want to conquer the world
  19. Forbidden beat
  20. 1000 more fools
  21. Fuck armaggedon… this is hell