Por tercer año consecutivo el Parque de la Exposición abrió sus puertas para el Festival Siete Mares, el cual se consolida como un importante encuentro musical en nuestro país y además único en su clase. Una producción con la intención de unir a la gente gracias al poder de la música y ofrecerle al público ritmos y tradiciones musicales de todas partes del mundo.

Es un mérito digno de celebrar que el Festival Siete Mares tenga como imperativo el oponerse a dividir al público en zonas. Entrada general a 100 soles (aproximadamente) y con oferta para estudiantes a 40 soles, ingreso libre para los niños, estacionamiento para bicicletas y una oferta de comidas y bebidas exóticas frente al clásico choripan y cerveza al que estamos acostumbrados en los conciertos. Las condiciones adecuadas para vivir un día entero de música en vivo.

006-Festival-7-Mares-2014El cartel para esta fecha estuvo conformado por una gran selección de bandas de reggae, cumbia, folklor, electrónica y un largo etcétera; sin embargo, todo unido por un espíritu tropical y festivo que se hizo sentir en los cuerpos asistentes desde las 2 pm. Selección del Centro, Vieja Skina, Laguna Pai, Shushupe, La Mambanegra, Sampedro, Novalima, Francois Peglau, La Mente, Qechuaboi, Celso Piña, Dj Click y Steel Pulse se turnaron el escenario del festival. Y si bien un encuentro de esta magnitud merece hablar de todas las bandas, para no hacerla larga nos centraremos en las dos cabezas del festival: Celso Piña y Steel Pulse.

Comenzaremos por Celso Piña, el acordeonista mexicano que tendió el puente que conectó a la música regional con el palpitar de las nuevas generaciones de jóvenes. Tratando de resumir la historia, Celso Piña y su banda llevaron la cumbia colombiana más al norte y la reinterpretaron en las tierras de Monterrey, Nuevo León. Para los 80s eran la orquesta más pedida de las fiestas y los organizadores se peleaban por sacarles una fecha.

001-Festival-7-Mares-2014Pero llegado el nuevo milenio “El Rebelde del Acordeón” volvería a cambiar las reglas del juego. Lo que se podría considerar uno de los primeros pasos de la fusión de la cumbia con géneros urbanos como el hip hop y la electrónica llegó cuando Celso Piña se juntó con Control Machete, Café Tacvba y El Gran Silencio para el disco Barrio Bravo (2001). El resultado fue que abrió el camino para llevar la cumbia a oídos y espacios nunca antes imaginados.

Los aportes de Celso Piña en la música latina repercutieron desde México hasta Argentina y se pueden palpar en las nuevas músicas de cumbia electrónica. Fue así como el mexicano llegó a poner a bailar a los jóvenes del Festival Siete Mares y demostrar que con él comenzó todo (más o menos). Un show con harta sabrosura regia que terminó subiendo a un montón de chicas a bailar sobre el escenario.

Sin embargo hay que mencionar que, a pesar de toda la trayectoria e influencia de Celso Piña, su música en Lima no es tan popular como en su país natal. De ahí que muchos de los asistentes desconozcan su carrera musical. Lo cierto es que el groso del público coincide en reconocer a Steel Pulse como el estelar de la noche.

005-Festival-7-Mares-2014Lo de Steel Pulse también podemos meterlo en el mismo saco musical con lo anterior en cuanto es una fusión con una historia común de colonialismo entre América y Europa. Los padres de David “Dread” Hinds y Selwyn “Bumbo” Brown fueron parte de una gran ola migratoria de Jamaica hacia Inglaterra como mano obrera para reconstruir a la Gran Bretaña post Segunda Guerra Mundial.

Fue así que en un barrio obrero de Birmingham nació Steel Pulse gracias a unos jóvenes negros que buscaron rehacer su historia y reencontrarse con su pasado ancestral a través del rastafarismo. Casi cuatro décadas más tarde Steel Pulse continúa su carrera consolidándose como la banda más importante de reggae en la actualidad y así llegar por quinta vez al Perú (tocaron antes en el 2001, 2003, 2005 y el 2013).

003-Festival-7-Mares-2014Como era de esperarse, lo político se hizo presente en el mensaje de Steel Pulse. Un llamado contra el racismo vivido en Latinoamérica vino de parte de David Hinds. También la imagen del rey Haile Selassie I, la última encarnación de Cristo para los rastas, y las letras bíblicas se exaltaron en esta música íntimamente ligada a la religión.

Así se cerró la tercera edición del Festival Siete Mares. Más de 12 horas de música continua con exponentes de México, Colombia, Francia, Inglaterra y Perú. Fue un poco menos gente que las veces anteriores y no se habilitó todos los jardines del Parque de la Exposición como siempre se hace. Pero no cabe duda que fue una gran noche. Muchas personas refrescaron sus oídos y descubrieron nuevos ritmos gracias a este importante encuentro. Ahora solo queda esperar con muchas ansias la cuarta edición.

Fotos por Diego Nakashima.