Mac-DeMarco-Peru

Crónica por Ray Ray Afrika.

El 18 de noviembre fue una de las noches más anticipadas por la audiencia indie de Lima durante el 2015. Compitiendo junto a Belle and Sebastian por ser el evento del que más se hizo bulla entre su público objetivo, el concierto de Mac DeMarco tuvo una diferencia clara entre sus fans: la edad promedio es considerablemente menor.

El Centro de Convenciones de Barranco estaba casi a máxima capacidad lleno de hipsters bebés snapchateando el concierto en tiempo casi real mientras otros fumaban nerviosamente ocultándose de los vips. Varios chicos estaban vestidos al estilo de DeMarco, con sombrero desteñido y todo. Era como Tumblr pero en la vida real.

La ansiedad anticipatoria al concierto de Mac DeMarco había durado varias semanas, incluso meses, con gente vitoreando cada vez que tocaban una de sus canciones en Bar Público, posteando en Facebook sobre organizar una fiesta llena de drogas que consumirían junto a Mac, o haciendo apuestas sobre si se pondría un chullo en algún momento del concierto (sí lo hizo).

A diferencia de la mayoría de conciertos indie internacionales que hemos visto durante los últimos años, Mac DeMarco no vende entradas en base a la nostalgia. Con apenas tres discos (el más reciente siendo lanzado este mismo año), Mac es un artista realmente en su época de apogeo – sin necesidad de ‘tocar canciones antiguas’ para satisfacer su audiencia. De hecho, técnicamente todas sus canciones son tan nuevas como los DNIs de sus fans.

El culto indudable a DeMarco estuvo presente toda la noche, sosteniendo el ánimo inagotable de la audiencia y colaborando a que el performance entero tuviese una energía bastante buena. La interacción de Mac con la audiencia enloquecía al público que levantaba las manos y gritaba en adoración. ¿Estuvimos en presencia de una estrella?

Musicalmente estuvo OK. A pesar que la mayor parte de su repertorio es bastante similar hasta el punto que algunas personas no estaban seguras si la banda estaba repitiendo canciones (casi seguro que sí lo hicieron). Aun así el set fue muy sólido. Como parte de su estética noventera, comenzaron con una introducción usando la canción de Terminator, siguieron con un repertorio mezclando entre los hits de sus tres discos, una canción nueva, ¿jams improvisados? y un cover de ‘Enter Sandman’ de Metallica que al parecer es uno de los sellos clásicos de los conciertos de Mac DeMarco.

El sonido fue bueno pero parece un tema chico comparado a lo que simbólicamente transmite Mac DeMarco a la generación millenial indie. Mientras la gente armaba estrategias para lograr llegar al after party, las guitarras y delays continuaban sonando, rompiendo el corazón de una audiencia quizá probando alguna nueva droga por primera vez, viendo quizá a su artista favorito en vivo. Esto no pasaba en Lima de hace diez años.

En un momento Mac pidió que quitasen las rejas de seguridad para que la audiencia pudiese acercarse más al escenario. Un tiempo después se lanzó al público que lo sostuvo entre sus manos, elevándolo en forma de cruz, emocionados de poder tocarlo o, mejor aún, lograr tomarse un selfie.

Ahora les dejamos las fotos por Diego García Cadenillas.