Love of Lesbian lanzó oficialmente su nuevo álbum V.E.H.N. (Viaje épico hacia la nada) el pasado 16 de abril, que incluye colaboraciones con Enrique Bunbury y El Columpio Asesino. El disco le sigue a su concierto “sold out” para 5,000 personas realizado en Barcelona el pasado marzo, el cual logró los encabezados internacionales como el primer evento comercial de este tamaño que se celebra en Europa desde que comenzó la pandemia.

Hablamos con Santi Balmes (cantante, guitarra y teclado) Jualián Saldarriaga (guitarra y cantante) Jordi Roig (guitarra), y Oriol Bonet (bateria) de Love of Lesbian para que nos cuenten sobre su nuevo disco, el concierto que ofrecieron recientemente, sobre su paso por Lima y más.

Hablemos del show que dieron hace unas semanas para 5 mil personas y que fue el primero concierto masivo. ¿Cómo fue la experiencia y la repercusión que tuvieron en la prensa?

Santi: Sí, había un comentario, no sé si de Al Jazeera o algo así, que es “no es lo que se imaginan” y me hizo mucha gracia por el nombre del grupo. Bueno, fue un concierto que es equivalente a una campaña publicitaria mundial, se podría decir. No era nuestra intención. Nosotros lo hicimos por otros motivos, que era primero por volver a entablar contacto con nuestro público y, por encima de todo, para estar en un momento que considerábamos que era histórico. A partir de ahí todo lo que ha pasado posterior ha sido una consecuencia, porque siempre pensábamos que era un evento que tampoco iba a trascender más allá de a nivel nacional y quizás alguien haría eco pero poca gente. Nos desbordó por completo, la verdad.

En diciembre hicieron un concierto por streaming, ahora hacemos una entrevista por Zoom y su último videoclip lo trabajaron también con las tecnologías actuales. ¿Qué cosas les ha gustado de esta nueva normalidad? ¿Hay algo que van a mantener en las dinámicas de Love of Lesbian?

Jordi: bueno, quizás, como comentabas, el hecho de poder reunirse vía Zoom es una de las cosas positivas, de las pocas positivas que estamos viviendo. Sí es cierto que lo que es un concierto en streaming no deja de ser un mal invento, un concierto que no se puede sentir el calor del público al final se acaba afectando. Cuando se acaban las canciones y hay silencio, es algo que no es normal dentro de lo que sería una arquitectura normal de como conocemos un concierto.

Muchas de las canciones del nuevo disco ya estaban listas antes de la pandemia pero igual se siente que nos habla de la situación actual. ¿Qué tanto tuvieron que adaptar las canciones para que tengan sentido en el mundo que vivimos hoy en día?

Santi: te voy a confesar que tengo una máquina del tiempo y unos dos años antes me di una vuelta como si fuera el Doctor Who y vi lo que iba a suceder. No, en serio, ha sido una casualidad pero yo te la voy a explicar. Había un sentimiento claustrofóbico muy frustrante dentro de la banda. Por ciertos motivos nos daba la sensación que nos estábamos estancando por agentes externos a la banda y teníamos que dar cierto tipo de pasos para seguir adelante.

Esta situación tan estática, tan congelada, claustrofóbica, ha dado lugar a un tipo de letras que pueden ser extrapolables a lo que sucedió a continuación con la pandemia, el confinamiento, con esos momentos que tiene uno para reflexionar, hacer un alto en el camino y reflexionar acerca de su vida. Ha sido un proceso casual, desgraciadamente casual o mágicamente casual. Tampoco vamos a negar que también nos alegra que este disco haya caído de pie en ese sentido y que esté tan bien situado en una coyuntura que para nosotros, aunque obedece a otros motivos mucho más internos y personales, pues haya caído en una época que realmente la gente lo pueda hacer suyo y lo pueda adaptar a situaciones que son muy duras y que también hemos vivido, obviamente, pero el trabajo ya estaba hecho en un 90% de las letras.

¿Por qué decidieron colaborar con Enrique Bunbury y El Columpio Asesino en este nuevo disco?

Julián: el caso de Cristina y Álbaro de El Columpio Asesino era para intentar llevar más allá una canción que teníamos hecha para el disco y que sabíamos que su participación le iba a dar un plus sí o sí a la canción. Queríamos llevarlo a un lugar agresivo, más violento de lo normal y ella tiene una manera de cantar muy elegante dentro de la dejadez. Es algo que hace casi sin ganas cuando canta y eso transmite una distancia fea pero preciosa a la vez que necesitaba la canción.

Y en el casos de Enrique Bunbury con “El sur” sí que es una cosa diferente. La diferencia de “Catalunya bondage”, la canción hubiera salido sí o sí con El Columpio Asesino o no. En cambio, con “El sur”, la canción fue cogiendo un carácter y un cariz que sí necesitaba de la participación de Enrique y se convertía en vital o imprescindible que Enrique participase. Si Enrique a lo mejor no hubiese tenido tiempo o no le gustase la canción o hubiésemos tenido un no, no hubiéramos buscado un sustituto y hubiésemos elegido otra canción para que formase parte de Viaje épico hacia la nada. Esa es un poquito la historia de la participación de las dos colaboraciones.

¿Quién de ustedes cuatro es más fan de Enrique Bunbury o tuvo una época de fanaticada por Héroes del Silencio?

Santi: yo creo que Oriol, en un momento dado él, su hermano y su familia en líneas generales eran como los más fanáticos. A todos nos llegó Héroes.

Oriol: mi hermano me ponía discos de Héroes del Silencio. Incluso creo que llevaba el pelo en rollo como Enrique. Yo creo que a mí me marcó bastante. De hecho, me hace mucha ilusión haber participado con él. No hay cosa más grande que haber sido fan, seguir siendo fan, después hace tanto tiempo y después saber que has tocado con él y que muy posiblemente, no sé cuándo, te encuentres en un escenario tocando con él. Yo creo que ese día será maravilloso y me hartaré a enviarle mensajes a mi hermano, llorando y enviándole fotos con Enrique.

Sobre su primera y única visita al Perú, Julián nos contaba que Gonzalo Torres fue su guía turístico y que Andrés Calamaro los invitó a su concierto en Lima. ¿Qué más nos pueden contar de aquella vez?

Julián: lo cierto es que a nosotros no se nos olvida el recibimiento que tuvimos en el aeropuerto. Era la primera vez que llegábamos a Perú y ver que ya había algunos fans con pancartas, saludándonos, dándonos regalos, hablándonos, atendiéndonos y recibiéndonos con tanto cariño nos sorprendió muchísimo. Luego también conocer un club de fans de Love of Lesbian. Nosotros no tenemos un club de fans en España y, en cambio, conocer que teníamos un club de fans a tantos kilómetros de distancia fue muy bonito. Yo digo que nosotros tenemos unos hábitos buenos y malos. Uno de los buenos es que nos gusta comer muy bien y creo que cada uno de nosotros recuerda con mucho cariño el paso por la cocina peruana. Estuvimos con Christian Bravo que nos atendió muy bien en su restaurante y tuvimos algunos la oportunidad de probar el Maido y el Central, la verdad es que quedamos muy admirados del conocimiento, de la educación del público limeño y lo bien que preparan los piscos.

Oriol: dos kilos nos engordamos cada uno.

Y en cuanto al arte peruano, ¿llegaron a escuchar algo de música peruana o alguno es fan de la literatura peruana? ¿Qué nos pueden comentar sobre el arte del Perú?

Santi: bueno, Vargas Llosa es un gran autor aunque políticamente no coincidimos con él últimamente, pero eso no es importante en realidad. Lo importante es la obra. Me leí “La fiesta del chivo” con gran pasión y me encantó. Y con respecto a grupos peruanos, tengo que decir que conocemos muy poco. Nos ha llegado poquísimo. Creo que no existe aún una especia de puente entre lo que es las músicas de diversos países latinoamericanos. Creo que es una asignatura pendiente y que sí existe, sin embargo, entre Inglaterra y Estados Unidos, por ejemplo. Si nos recomiendas cosas, estamos open minded.

Hay mucha variedad, no solo dentro del rock sino dentro de la cumbia, la música tropical, la música de los Andes… Hay mucha música que les puede llamar la atención. En cuanto a Viaje épico hacia la nada, ¿qué les gustaría decirle a sus fans o a qué deberían darle una atención particular?

Santi: vamos a ver, yo te diría ¿quiere hacer un viaje de una hora con coche y transportarte tanto físicamente como mentalmente? Pues coge este disco y harás un tránsito hacia un lugar desconocido. Nos gusta pensar que los discos, una vez que los has acabado, te han cambiado algo, tu manera de ser o han despertado en ti cosas que no conocías. Para nosotros cada disco es un viaje y este mucho más. Parte desde Europa, desde la puerta de casa, y acaba en ciudad Juárez mirando El Paso. Creo que une los tres continentes, Norteamérica, Latinoamérica y Europa, de una manera, bueno, pues a nuestra manera, a nuestro estilo, con todos los colores, sonidos y la particular cosmogonía de cada lugar que hemos ido adaptando poco a poco a medida que nos ha ido entrando a través de viajes y viajes.

Oriol: yo sí que me gustaría añadir que está bien que este disco no se escuche en random, sino que vaya de principio a fin. Eso es algo que nos preocupa mucho, que le damos muchas vueltas y que hay mucho trabajo detrás para que la lírica, y ya no solo la lírica sino toda la producción musical, o sea, todo te está llevando desde un punto quizás agónico hasta un punto de esperanza. Entonces escucharlo con las canciones cambiadas y tal, creo que no vas a apreciarlo tanto como de principio a fin. Para nosotros es una obra completa en este sentido.