Sonidos de Karmática Resonancia (2021) es el séptimo álbum de estudio de Zoé que acaba de ser lanzado este 15 de abril en todas las plataformas digitales. El nuevo disco de la banda mexicana se perfila no sólo como el más maduro de su carrera, sino como un punto de inflexión creativa y una obra que definirá la nueva era en el sonido Zoé.

Hablamos con Sergio Acosta, guitarrista fundador de Zoé junto a León Larreguí, para que nos cuente sobre Sonidos de Karmática Resonancia (2021) y el nuevo rumbo de la banda. Tras escuchar sencillos como “SKR”, “Fiebre” o “Velúr”, ahora tenemos el álbum entero en el que escuchamos el giro que dieron tras dejar años trabajando con el productor Phil Vinall en busca de nuevos retos de la mano de Craig Silvey.

León y tú están viviendo en Barcelona, su productor es de Londres y el resto de la banda en México. Además, a mitad de grabación del disco les cayó la pandemia. ¿Cómo ha sido acabar el disco estando en distintas partes del mundo?

Creo que la distancia, a estas alturas, para nosotros no era tanto un problema. Sí lo fue la pandemia en su momento porque el disco se interrumpió. Habíamos grabado cuatro temas primero y el plan era volver un poco después pata terminarlo y bueno, se atravesó esta locura y simplemente tuvimos que esperar que hubiera condiciones de reunirnos otra vez en un cuarto porque grabar por Zoom o a la distancia no era una opción que nos pareciera viable ni que el resultado fuera tan bueno como queríamos que fuera. Tuvimos que esperar pero creo que eso le vino muy bien al álbum porque estos meses que a todos, como humanidad y como planeta, nos pusieron también a pensar y reflexionar muchas cosas, nos hicieron volver al estudio con todo esto en medio que, a fin de cuentas, creo que se tradujo para bien en el resultado del álbum.

Te escuché en una entrevista decir que “Velur” es la canción más Zoé de este álbum. ¿A qué te refieres con eso?

No sé si fue eso exactamente lo que dije pero creo que sí tiene esta cuestión un poco más juvenil de temas de álbumes pasados. Siempre ha habido temas más oscuros o temas más upbeat y este, de alguna manera, como que sí me transporta un poquito a otras épocas de la banda.

El disco lo grabaron en gran parte en vivo volviendo al formato de la banda ensayando todos juntos y no tanto la edición en computadora. ¿Qué nos puedes contar sobre lo que han logrado con esta química cuando están todos los músicos grabando en un mismo lugar?

Era justo también lo que queríamos experimentar y vivir después de efectivamente haber trabajado con Phil Vinall tantos años. Él se centra más, de alguna manera, en el trabajo alrededor de la computadora. Obviamente todo se grababa tocado, etc, pero sí se construía un poco más de manera arquitectónica. Yo tenía muchísimas ganas de lograr algo más orgánico, más en vivo, con más gente grabando al mismo tiempo y Craig Silvey es  justamente lo que más le gusta. Él está buscando estos accidentes o esta toma donde sucedan cosas que pueden ser accidentes que se vuelven irrepetibles y que algunas tomas más adelante crees que estás buscando la perfección y el momento mágico sucedió en unas tomas anteriores. Eso lo vuelve en una dinámica distinta, más divertida para mí, más ágil en muchos sentidos y nada, sobre todo, se siente esa vida que tienen los temas y esa cosa distinta que te da algo cuando es una sola toma y no son cachos perfectos o editados.

Eso me hace pensar que el contexto de la pandemia y la imposibilidad de dar conciertos como los teníamos antes de alguna manera influyeron en este disco.  ¿Tocar en conciertos era una de las cosas que tenían en mente cuando grababan este álbum?

No, más bien vino desde antes de la pandemia estas ganas de experimentar con un proceso creativo distinto, un proceso en el estudio distinto.

Con Aztlán no solo dejaron satisfechos a sus fans sino que lograron el éxito y reconocimiento comercial ganando un Grammy. Luego de eso, ¿qué es lo que quieren lograr con este nuevo álbum?

Más allá del éxito, lo que buscábamos era esto, hacer canciones nuevas con esta nueva perspectiva o visión que te cuento y que saliera bien. Una vez más fue un proceso muy fluido, donde todos pusimos ideas, composiciones y fragmentos en la mesa y rápidamente se fue armando. ¿Qué espero? Que le guste a la gente, que creo que está sucediendo, y poder seguir tocando en los países que hemos ido, tocar en ciudades nuevas y que el público de Zoé siga creciendo, hacer mejores giras cada vez, eso es lo que quiero.

Hablemos de tu estilo como guitarrista, que podríamos calificar como minimalista, que haces que tu guitarra no suene como una guitarra y hace pensar que tienes la intención de alejarte del estereotipo del guitar hero. ¿Es esa una intención en tu estilo como guitarrista?

A mí nunca me interesó muchísimo esto de  velocidad o de esta música recargada de solos. A mí lo que siempre tuve en la cabeza son melodías e ideas sonoras, que es lo siempre me ha interesado trabajar y desarrollar como guitarrista y como productor. Si de repente el recurso es pasar la guitarra por un sintetizador análogo para poder darle un sonido nuevo, qué más me da si la gente piensa que es un sinte. Yo estoy contento sabiendo que logré algo que me satisface y que le aporta mucho al tema.

Zoé además de tocar temáticas románticas también tocan temas sociales. ¿Cuál es el mensaje que quiere dar Zoé en este 2021 en cuanto a la sociedad y el mundo en el que vivimos?

Para eso sí tendrías que preguntarle a León. A mí no me gusta hablar sobre los textos porque no soy míos pero sí te puedo decir que Zoé, si bien nunca ha sido de discurso político literal, es una banda que está pendiente y que tiene preocupaciones y conciencia sobre lo que está pasando, no solo en nuestro país sino en el mundo. León plasma reflexiones, inquietudes, críticas muy a su manera, que muchas veces no es de una manera masticadas o literal sino puede haber imágenes o metáforas.

Zoé ha dado cuatro conciertos en el Perú, desde su debut en una discoteca pequeña como Vocé hasta ser de los headliners de un festival enorme como Vivo X El Rock. ¿Cuál de esos conciertos tienes como recuerdo o qué nos puedes contar sobre su paso por el Perú?

Siempre lo he disfrutado mucho. Siento que me hubiera gustado haber ido más veces al día de hoy. Creo que es un país que tenemos todavía que visitar más y he visto un crecimiento importante que es siempre muy satisfactorio. Tengo ganas de volver y seguir creciendo como banda en el Perú.

En Internet anda rondando una teoría que dice que Zoé predijo la pandemia en el videoclip de “Azul”. ¿Qué podrías decir al respecto?

No estaba enterado de esta teoría. En realidad no soy una persona que tenga una vida activa en las redes sociales ni sabía de esto. Me tomas por sorpresa.