Cantautor peruano regresa de Europa y prepara el lanzamiento de su primer disco sinfónico

Wayo reflexiona, nos da luces de su periplo europeo, las emociones que lo embargan, la experiencia que significa compartir su música más allá del Perú y resiste, como sus canciones, a través del tiempo. El aprendizaje; ser fiel a sus convicciones y nunca dejar de soñar.

Por @carloshuamanweb

¿Qué puedes destacar de tu cuarta gira europea?

Primero un agradecimiento enorme a quienes confían en mis canciones y labor para invitarme y respaldarme en esta cuarta visita. Creo que no haber parado, pese a la pandemia y seguir componiendo, tocando y grabando, permitió que se diera esta oportunidad. 

¿Qué te deja la experiencia de compartir con músicos propios y foráneos en España y Francia?

¡Una enorme alegría! Si hago música es para compartir y no para competir, siempre me genera mucha ilusión el poder cantar acompañado, aprender y recargarme de la energía y talento de los amigos; creo que es ahí donde mi lema cobra sentido y valor: la música une. 

¿Cuál es el objetivo del Festival QUIPU?

El festival QUIPU tiene la noble misión de mostrar la cultura peruana actual a la Comunidad Europea, se hacen muestras, charlas, conversatorios, exposiciones y conciertos para que el público pueda conocer, apreciar y valorar lo que se está generando en el Perú, rescatando el patrimonio pero sobretodo revelando esa cultura actual que lamentablemente en nuestro propio país es ignorada. Mi respeto, agradecimiento y reconocimiento al equipo de QUIPU que arriesga y apuesta por seguir construyendo, desde afuera, nuestra identidad. 

¿Crees que la música en general se está globalizando y universalizando más allá de estéticas?

La música es y será el lenguaje universal, nos permite conectar más allá de los idiomas y es que lo que se transmite es energía y estados anímicos que se traducen en vibraciones, son esas vibraciones las que pueden generar un lazo, y si es en vivo es más inmediato. Más allá de las tendencias y modas, donde casi todo es puro ritmo y efecto de autotune, creo que hay un gran sector de músicos que seguimos defendiendo esa canción que nace de la intimidad para sanar, alegrar, motivar, impulsar, responder, cuestionar y unir; entreteniendo claro, pero con la convicción y el anhelo de que una canción puede cambiar el mundo (al menos por un instante), y es ahí donde nos conectamos sin fronteras. 

¿Cómo estás enfrentando la transición de pasar de la virtualidad a la presencialidad?

No me enfrento a nada, abrazo siempre cada posibilidad con ilusión, cada oportunidad es siempre una primera vez para dar a conocer mis canciones y seguir aprendiendo a cantar y a conectar con la gente, que siempre son lo más importante.  Ojalá salgan más invitaciones para compartir y cantar, creo que nuestra música nacional crecerá cuando podamos compartir más y competir menos (o nada). Lo que viene generando por ejemplo el equipo de Arena Perú, donde he tenido el gusto de participar en dos ocasiones, es de aplaudir: reactivar, dar trabajo y alegría en éstos tiempos es de valientes. 

Siempre se dice que es muy difícil internacionalizar la música de un artista peruano ¿Crees que aquella teoría sigue vigente?

Lo que pasa es que para que ello ocurra tiene que darse la plataforma que conjugue: esfuerzo, compromiso, educación y humildad, con la apuesta de la empresa privada, de los medios y sobretodo del público, que muchas veces no conoce o ignora al artista o proyecto local. Para que ocurran casos como el de México, Argentina, Colombia o España, que realmente exportan artistas, debe haber una suma de factores que aquí lamentablemente aún no existen. Y ese es el camino.  Es distinto salir independientemente, sin más guía que el corazón y los sueños, dar a conocer tu música a pulso, sembrando la curiosidad y las ganas, compartiendo con ilusión, agradeciendo siempre el espacio y el aplauso. Así creo que se ha dado este cuarto regreso. 

¿Cuáles crees que deberán ser los mecanismos de desarrollo para la escena musical?

Sin contar con el ansiado marco legal y la ya casi utópica libre difusión de música nacional en medios, creo que es importante: Creer para crear. Fomentar incansablemente la música propia. Educar para ser un medio y no buscar ser un fin. Equiparar el talento a la calidad humana. Ser más personas y menos artistas. Ser más reales y menos notas de prensa. Menos discurso y más acción. Menos pose y más verdad. Menos likes y más contacto real. Y nuevamente: más compartir y menos competir. 

¿Cuál es tu ruta musical?

Ser feliz y hacer feliz a mi familia y amigos con mis pequeñas canciones. Mi plan 2022 es concretar la presentación de mi disco sinfónico «Intemporal» y mis sueños: volver a viajar, adentro y afuera, guitarra y voz, con mi familia; aportar a mejorar mi ciudad y país.