En nuestra historia abundan las creaciones maravillosas que han sido enterredas por los años; vestigios del pasado que escapan de nuestra realidad hasta que el tiempo decide devolverlas.

Una de esas creaciones es el primer disco de la banda Pos Virú, titulado con el mismo nombre.

Su presentación escapa de cualquier noción estética o concepto estilístico que se pueda tener de un disco. Pos Virú, a mediados de los años noventa, le presentó al Perú su primera producción en la forma de huaco retrato; específicamente, un huaco retrato del periodo intermedio tardío, de casi 500 años de antigüedad, de la cultura Pos Virú.

Dicho huaco retrato lucía un rostro con audífonos, con una sutil hendidura transversal, la cual almacenaba el disco protegido por un folleto circular con la información de este mismo.

La información en el folleto nos da tres nombres, Pablo, Augusto Vidal y Guillermo Guerrero, como los integrantes de la banda, también nombra a músicos colaboradores del disco como; Rafael Santa-Cruz, en el cajón y cajita; Santiago de la Rivagüero, en la batería; y Hernan Quiñones, en la zampoña.

Musicalmente, el disco demuestra la misma creatividad y originalidad de su presentación. El sonido de la música e instrumentos andinos y afro-peruanos son acompañados y enriquecidos por sintetizadores, cajas de rítmos y samples, para luego ser mezclados con las matices de rock progresivo y blues de la banda.

Después de más de dos décadas de vivir exclusivamente en esa forma física, y en las manos de algunos coleccionistas, el disco se está remasterizando y subiendo por primera vez a plataformas digitales de streaming. El lanzamiento está programado para el 22 de Agosto.